"Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final, pase lo que pase. Uno raras veces vence, pero alguna vez vence”. Harper Lee, 1960
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La terna

En un restaurante de Oviedo se reunió un grupo de dirigentes locales asturianos del PP para hablar de las elecciones autonómicas y, tras los postres, le enviaron a Mariano Rajoy una terna para que elija candidato. Con esta propuesta, Rajoy tiene ahora mismo encima de su despacho de la calle Génova los nombres de varias personas sobre las que decidir el candidato del PP al gobierno del Principado de Asturias. (más…)

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02/09/2010 a las 04:40 Comentario (1)

Valencia de Don Juan, punto de inflexión

José Manuel Fernández Arias (Oviedo)

Llevamos varios meses en los que es raro el día en el que en todos los diarios regionales no aparezcan amplios artículos donde se trate el tema de la futura candidatura del PP, y sobremanera en los últimos tiempos, si bien el asunto parece haber dado un giro radical y mostrar un inequívoco punto de inflexión desde que el señor Álvarez Cascos clarificó las cosas con el impecable discurso de Valencia de Don Juan que hemos podido conocer.

En política hay argumentos muy socorridos que utilizan los sátrapas cuando tienen problemas internos para distraer y desviar la opinión pública. Uno de ellos es el de asustar a la población creando o inventándose un enemigo. Marruecos lo hace una vez más con Ceuta y Melilla y con frecuencia el caudillo Chaves con Colombia. Eso es lo que hizo, con resultados catastróficos, la mal llamada «cúpula de las juntas locales del PP de Oviedo, Gijón, Avilés y Mieres», indebidamente lideradas por el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, al carecer todos de las competencias formales exigibles, luego actuando de forma meridianamente ilegal.

En el PP de Asturias la coartada con un comunicado contra Cascos (por parte de los que ya alguien ha tildado en este mismo diario como el «lobby de los perdedores», a lo que yo añadiría de vida e ingresos fáciles) era un cebo envenenado para los votantes más ingenuos. Se esgrimió que el que hasta hace un mes era un «político galáctico» pasaba de un día para otro a representar la desunión y la rotura del partido, en suma, el caos, pero como los argumentos calumniosos interesados, los embustes y las patrañas tienen las patas muy cortas, resulta que de inmediato se descubrió, y se demostró, que eran ellos quienes por meros intereses personales y sin tener la representación colegiada exigible trataban de desunir, de denigrar y de enturbiar las aguas en un partido que decididamente mira hacia un candidato ganador, Cascos, se demostró, repito, que habían hecho trampa, además de no poseer la obligatoria representación estatutaria exigida, y que incluso habían llegado, al parecer, a falsificar al menos una de las firmas del documento. Menudo papelón, lo de la famosa espantada de Cagancho en Almagro se queda muy corta comparado con «la cantada» de los promotores, impulsores y firmantes del comunicado, desestimando «de facto» la candidatura de Cascos. Dicho lo anterior, la pregunta implícita es: ¿son estos mismos los que piensan hacer la propuesta de candidato a Madrid?, ¿es que nadie pensó aún en inhabilitarlos a todos? Por mucho menos ellos han hecho tabla rasa y nombrado juntas gestoras en distintos municipios. Es un secreto a voces que lo que los votantes del PP en Asturias quieren, y por lo que claman, es por tener un líder capaz de hacer equipo y de escoger y de trabajar con los mejores, capaz de dirigir y capaz de ganar. Un líder en el que creer, un líder que aglutine sentimientos y votos, en suma, un líder al que seguir, no un líder de bajo perfil, como alguien propuso, que diga que se inmola por los votantes, para quedarse de diputado con sus prebendas, y para terminar perdiendo como siempre. Hoy por hoy, se mire por donde se mire, esas características de líder en el PP de Asturias sólo las reúne una persona, Francisco Álvarez-Cascos, y seguro que Madrid, de acuerdo con los estatutos, decidirá lo mejor para Asturias en 2011 y para Rajoy y para España en el año 2012.

http://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/4576/valencia-juan-punto-inflexion.html

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20/08/2010 a las 02:53 Comentarios (0)

Valencia de Don Juan. El discurso de la unidad

11.08.2010 -

CRISTINA COTO DE LA MATA
DIPUTADA REGIONAL PP ASTURIAS

Aún no repuestos del último disparate acerca de las supuestas bondades de un candidato de «perfil bajo» -estoy segura de que el PSOE comparte plenamente el parecer- el 1 de agosto muchos asturianos acudimos a Valencia de Don Juan a acompañar al candidato de alto perfil, esa altura que sólo da una oportuna mezcla de cualificación, experiencia acreditada y capacidad para conectar con la sociedad. De esto último doy fe antes que nada; si la política es también, y afortunadamente, emoción, ésta fue la invitada más presente y animosa, evidenciando que el desencanto con los políticos admite excepciones, que también hay políticos que lejos de decepcionar ilusionan y más aun, enganchan, lo que al final se traduce en afinidades, en votos, en eso que se llama sumar y por lo que justamente Álvarez-Cascos es el candidato que une, el líder de la unidad. Y digo candidato de manera consciente y responsable.

Hace un año el que fuera vicepresidente del Gobierno con Aznar advirtió del deterioro de la calidad democrática de la España de las libertades, para, en base a esa preocupación, plantear que su decisión de dar un paso atrás en la política era revisable. Ello fue suficiente para que, agarrándonos a su más que demostrada generosidad para con Asturias, muchos empezáramos a trabajar para propiciar su vuelta a la política, y precisamente desde aquí, encabezando la candidatura autonómica del Partido Popular en 2011. Esos muchos somos hoy muchos más, en un movimiento colectivo que carece de precedentes en el seno de la organización política a la que me honra pertenecer.

Por eso el 1 de agosto, quienes acudimos a León, queríamos escuchar a Francisco, porque desde entonces él no dijo nada, pero se ha dicho mucho y desgraciadamente no siempre bien. Así que si la expectación estaba servida, les aseguro que las expectativas quedaron satisfechas. Cascos dejó claro que escucha, que habla con quien le llama, que se reúne con quien se lo pide, que ejerce la legítima defensa frente a los ataques injustos basados en falacias, que su memoria le sobra a la hora de alumbrar las verdades de la historia reciente de nuestro partido, que llama a la libertad del ciudadano para elegir camino, que conoce muy bien como ha de andar una organización política para llegar a ser gobierno, que mantiene una lealtad sin brechas al proyecto de Mariano Rajoy, que está a disposición de tal proyecto y de sus gentes y que le preocupa, porque dejó claro que nada le es ajeno, su tierra, para la que el reto del cambio «es aún más apremiante». Sigo en buena medida el orden de su discurso, redondo porque nada le sobra ni le falta, y por encima de todo comprometido, un compromiso político que nunca fue tan demandado. Si queríamos escuchar a Cascos de manera pasiva nos descubrimos destinatarios, sujetos activos de un discurso dirigido al mayor de los auditorios, la ciudadanía, en una invocación al ejercicio valiente de la libertad para elegir camino y con él, destino.

Encuentro en este mensaje una carga emocional y un significado político enorme, porque inexorablemente, en una sociedad democrática como la actual no hay más palabra que la del pueblo, y su expresión, la manifestación clara de lo que se desea debe ser indomable y estar por encima de todo intento de secuestro o suplantación; quejarse a posteriori si antes se calló o no se luchó cuanto se pudo es, además de inútil, deprimente. Por ello la apelación a la libertad lo es también a la responsabilidad. Quiero terminar con la parte a la que Cascos dedicó más tiempo, la imprescindible unidad del Partido Popular, seguramente porque si alguien sabe de tal cosa es él, que junto con Aznar articuló el proyecto político unificador más importante de la historia reciente de los partidos políticos españoles, el del centro-derecha.

Aquel abanico de partidos políticos previo al Congreso de Sevilla confluyó, tras él, en lo que hoy es el gran Partido Popular, y negar su papel central en tal proceso sería una necedad. Las recetas permanecen más vigentes que nunca, unir al partido para unir al electorado, en el contexto de una organización fuerte y jerarquizada donde los órganos de gobierno se reúnan, debatan y decidan respetando las reglas. Son palabras de Cascos, les confieso que por muchas razones en este punto no deseo alterar ni una coma. Que en pleno agosto hablemos de política reafirma la capacidad de Álvarez-Cascos para generar pasión por la política, y eso es bueno.

El Partido Popular tiene una ocasión única para ganar las elecciones autonómicas, para concretar en la práctica una apuesta ideológica, un programa de futuro. El alcalde de Oviedo acaba de poner como ejemplo la confrontación Hillary-Obama, tras la cual todos se pusieron a trabajar codo con codo; indudablemente suscribo sus palabras, a las que, eso sí, les falta una parte esencial, que sobre el candidato allí decidieron todos y cada uno de los miembros del Partido Demócrata, en absoluta igualdad. A falta de determinar la identidad de Hillary, el Obama del PP de Asturias ya está más que definido, multitudinariamente, de modo que para trabajar codo con codo y no andar a codazos, todos a votar. Lejos de ser convidados de piedra elijamos todos al candidato en el órgano oportuno, y por tanto camino y destino.

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11/08/2010 a las 10:43 Comentario (1)

Fiel a su estilo, Zapatero evitó el problema por el expeditivo procedimiento de no enfrentarse a él

ACONSEJA la prudencia y enseña la experiencia que nunca es conveniente terciar en pleitos de familias ajenas. Tampoco es deseable participar en los de la familia propia, pero es más fácil zafarse de aquellos que de estos. Sin embargo, resulta tentador e ilustrativo asistir al conflicto que se cuece en el seno del PSM y que, en hibridación entre la ira y la cautela, ha llevado a José Luis Rodríguez Zapatero a cancelar la entrevista que había concertado ayer con Tomás Gómez. Era previsible, aunque no estaba previsto, que el secretario general del PSOE no quisiera habérselas con quien lo es solo de una de las federaciones socialistas y, fiel a su estilo, evitó el problema por el expeditivo procedimiento de no enfrentarse a él. Algo que ahorra disgustos, pero que no produce beneficios ni genera soluciones.

Sabe Zapatero que la celebración de unas primarias en Madrid para dilucidar la cabeza de lista en las próximas autonómicas no garantiza la elección de «su» candidata, Trinidad Jiménez, y que Gómez, que ha sabido reconstruir los restos destrozados que recibió en encomienda por ser el alcalde más votado de España, tiene las de ganar en una confrontación de ese nivel, aunque tenga las de perder —¿más que Jiménez?— frente a Esperanza Aguirre.

En realidad lo que le afecta al presidente, que necesita un cambio drástico y urgente en su equipo de Gobierno, es que la pirueta del cese «justificado» de la titular de Sanidad le «obligaba» a un retoque en el Gabinete. Ahora tendrá que enfrentarse a él por las bravas, algo que siempre estremece y disgusta a quienes carecen de sentido autocrítico y capacidad para reconocer la fortaleza y los éxitos ajenos.

Francisco Álvarez Cascos contaba hace unos pocos días en Valencia de Don Juan, el corazón de León a orillas del Esla, donde le hicieron un homenaje, que, recién nombrado ministro de Fomento, se comprometió públicamente con el entonces presidente de la Autonomía, Juan José Lucas, a que antes de que acabara 2003 estaría en funcionamiento la autovía entre Benavente y León. El entonces recién nombrado secretario general del PSOE y diputado por León le dijo a Cascos: «Ministro, no vas a ser capaz de cumplir el acuerdo con el presidente Lucas; pero si lo consigues seré el primero en felicitarte». La autovía entró en servicio con quince días de adelanto y, naturalmente, Zapatero no felicitó al ministro porque el leonés es hombre de instantáneas mejor que de largos rodajes, de frases sueltas antes que de discursos hondos y de apariencias —tal que democráticas— en lugar de convicciones. Tomás Gómez parece haberle tomado la medida.

http://ciudadanosenlaprensa.blogspot.com/2010/08/pleitos-de-familia.html

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07/08/2010 a las 15:05 Comentarios (0)

Valjunco: más allá de las palabras, el arte de la política

04.08.2010 -

JOSÉ LUIS MAGRO
PROFESOR DE FILOSOFÍA

Sólo quien sea capaz de ilusionar a un pueblo para compartir camino y destino, es un verdadero líder.

Sólo quien es capaz de generar esperanza vale para gobernante.

Sólo quien se afianza en el esfuerzo, la excelencia y la constancia, puede aportar el progreso a la sociedad.

Nunca la fortuna o el maleficio serán los responsables de las dichas o desgracias de los pueblos, sino los gobernantes que carezcan de las cualidades enunciadas.

El discurso de Francisco Álvarez-Cascos en Valjunco -uno de agosto de 2010-, responde a situaciones y hechos muy concretos acontecidos en el PP asturiano, pero es, ante todo, categoría política.

La estéril guerra de guerrillas emprendida por los responsables de las cuatro juntas locales más importantes de Asturias, del comité electoral y del propio presidente contra Cascos, son meros rasguños comparado con la hemorragia que sufre Asturias y España. Era necesario refutar las calumnias, pero era mucho más importante señalar camino y vereda para el PP y para la sociedad española. Ante esta situación, Cascos siguió el consejo de Maquiavelo: «No cuidarse sólo de los problemas presentes, sino también de los venideros y del modo de superarlos con todos los recueros de su habilidad porque vislumbrando con antelación las dificultades lejanas puede encontrárseles fácil remedio».

El gobernante que domina el arte de la política, sabe desarmar a sus adversarios, no a través de las injurias, de los engaños y de las calumnias, sino a través de un proyecto político atractivo que deje inermes y sin votantes a sus contrincantes. «Creíamos que había que formar los equipos seleccionando, no a los más afines, sino a los mejores». «Nos propusimos ganar elecciones en la calle y no nos limitamos a ganar congresos en nuestra sedes». Dejando constancia de lo que hizo, pone en evidencia la ineptitud de sus adversarios.

Conquistados a los suyos, salta al ruedo de la auténtica ‘politeia’ y afronta de forma decidida los problemas que aquejan a la sociedad española, a la nación y al Estado. «Para salir con éxito de la crisis de valores democráticos y de la crisis económica que hoy nos están castigando, tenemos que ofrecer a la sociedad española un mensaje creíble de unidad para superarlas».

Si Cascos hubiese concluido con este párrafo su disertación, estaríamos ante un fino analista político, no ante un político. Pero justo a continuación del texto citado, brota su querencia de político: «Es hora del Partido Popular, de Mariano Rajoy y de su equipo, y aquí estamos todos para ayudar con el consejo desinteresado, para empujar con el motor de nuestra experiencia, para tirar del carro con ambas manos y para sumar como hicimos siempre».

A buen entendedor pocas palabras bastan.

¡Ojalá que este mensaje, por el bien de Asturias y de España, lo escuchen en Génova y obren en consecuencia a continuación.

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04/08/2010 a las 15:15 Comentarios (0)

De León y de La Camperona

La «camperona» más comentada de Valencia de Don Juan fue la que lució María Porto, esposa de Francisco Álvarez-Cascos. / nacho orejas

La «camperona» más comentada de Valencia de Don Juan fue la que lució María Porto, esposa de Francisco Álvarez-Cascos. / nacho orejas

ARTURO ROMÁN La única Valencia amable a oídos del presidente del PP, Mariano Rajoy, era Valencia de Don Juan (León) hasta que el pasado domingo se convirtió en Valencia de Don Francisco (Álvarez-Cascos, paisano del año), en un acto casquista, esta vez de cuerpo presente.

Hasta el domingo pasado el casquismo se expresaba en espichas con sidra y sin Cascos, espichas de nueva expresión política. La espicha parecía un apéndice que le había salido a la dirección del PP, un órgano directivo exógeno.

Descartado el rosario, se apostaba que lo siguiente en movilización de las bases hasta la pleamar fuera la güija en la que hablaría el espíritu casquista, la «cascofonía» parapolítica de la política parapsicológica, pero al final apareció Cascos en persona para vivir sin vivir y decir uno y otro, que ni era sordo ni era ciego, que nada había buscado ni nada había pedido. Y Mariano, rumbo a sus vacaciones sin cinturón de seguridad y sin ninguna Valencia que le sea amable. Génova tuvo que contestar desde Marbella en la persona de Javier Arenas.

Mientras tanto, los socialistas asturianos eran todo cohesión en La Camperona (San Martín del Rey Aurelio), donde el secretario general de la Federación Socialista Asturiana y próximo candidato a la Presidencia del Principado, Javier Fernández, se dirigía a los fieles descalificando la falta de unión del PP y prometiendo que el año que viene hablaría allí mismo el presidente del Principado.

En un acto también parapsicológico, de adivinación del futuro, Javier Fernández se refería a sí mismo en 2011, pero dejaba en el aire una pregunta: ¿por qué no estaba este año el presidente del Principado hablándoles en La Camperona, a ellos y a él? La razón es que Vicente Álvarez Areces había dado el «txupinazo» de su abandono de la carrera a la requeteelección del Principado el día de San Fermín y una cosa es cohesión y otra arrancar los pelos.

En Asturias y en León, en el PSOE y en el PP, todo es cohesión.

http://www.lne.es/asturias/2010/08/03/asturias-leon-camperona/950498.html

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03/08/2010 a las 13:39 Comentarios (0)

La dirección regional del PP responde con un estricto silencio a las críticas de Cascos

La consigna de Génova es evitar la polémica l Los casquistas creen que el discurso del ex ministro debe servir para que se le «reconsidere» como candidato

Álvarez-Cascos, el domingo, en el castillo de Collanza, en Valencia de Don Juan.

Álvarez-Cascos, el domingo, en el castillo de Collanza, en Valencia de Don Juan. nacho orejas

Oviedo, Pablo GONZÁLEZ

La dirección regional y las principales juntas locales del PP mantuvieron ayer un estricto silencio sobre la reaparición pública de Francisco Álvarez-Cascos y sobre el contenido del discurso que pronunció ante unos trescientos simpatizantes, el domingo, en un acto político en Valencia de Don Juan (León). Así la dirección regional da el asunto por zanjado y sigue una consigna previa de la dirección nacional del PP de evitar cualquier polémica hasta que se abra oficialmente el melón de las candidaturas en septiembre. En cambio, los afines al ex ministro consideran que Álvarez-Cascos hizo un discurso que debe servir para que la dirección regional «reconsidere» su postura de negarse a que sea el candidato popular en las próximas autonómicas.

La aseveración de Álvarez-Cascos sobre que «nada he buscado y nada he pedido» y su ofrecimiento a Mariano Rajoy para ayudar al partido a ganar las elecciones generales se quedaron sin respuesta desde el sector oficial. Tampoco la tuvieron los reproches a la dirección regional de Álvarez-Cascos, aunque el ex ministro no citó expresamente a ningún líder del PP asturiano durante su discurso. Álvarez-Cascos, que confesó sentirse «calumniado», aseguró que los cabecillas de la escisión que se produjo en el PP tras la crisis del Gobierno de Sergio Marqués en 1999 son «quienes ahora repiten idénticos modos de comportamiento», en una clara alusión al documento de la dirección del partido rechazando que él encabece una hipotética candidatura en Asturias por la división que sembraría.

Para lo único que habló el PP fue para responder a los ataques vertidos por Javier Fernández, secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA), sobre los problemas internos de los populares a cuenta de la candidatura de Álvarez-Cascos. Fernández aseguró que los populares no podían gobernar la región porque no podían «gobernarse a sí mismos».

Y a pesar del silencio impuesto desde la sede del PP en Madrid, ayer y el domingo, Javier Arenas, vicesecretario general de política autonómica y local, presidente del partido en Andalucía y uno de los valedores de Álvarez-Cascos junto a Ana Mato, abordó la cuestión. Dejó claro que cualquier tipo de decisión sobre quién encabezará la lista del PP asturiano la tomará la dirección regional que encabeza Ovidio Sánchez. Además, Arenas aseguró que el ex ministro siempre será «eficaz en ámbitos autonómicos y nacionales». «Es un dirigente político extraordinario. Fue un excelente gestor en el Gobierno de España y se volcó siempre con su tierra», añadió.

http://www.lne.es/asturias/2010/08/03/direccion-regional-pp-responde-estricto-silencio-criticas-cascos/950496.html

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03/08/2010 a las 13:30 Comentarios (0)

“El Hombre Tranquilo”

Rosa Trapiello

Como en el mejor estilo del western americano, Francisco Álvarez-Cascos llegó a Valencia de Don Juan, recogió su premio y luego habló, y vaya si habló.

No hicieron falta duelos, llamar a alguaciles, ni que se presentara la autoridad. Con rotundidad, con el aplomo que da tener la razón, desgranó la situación política con una tranquilidad pasmosa, no le hizo falta apelar ni a divisiones ni a escisiones donde no las hay, no le hizo falta apelar al miedo donde no lo hay, solo necesitó decir lo que sucede y punto.

Y, ¿qué sucede? Pues desde mi punto de vista y aunque él no lo haya dicho, que ocho amigos que viven como en un cortijo creyéndose los dueños del mismo y que a pesar de decirles reiteradas veces que ese cortijo no les pertenece, que es un bien colectivo y que se debe a la colectividad, se han atrincherado en él y no quieren perder los sustanciosos beneficios que les da, así de simple, no hay nada más.

Nuestro “Hombre Tranquilo”, igual que Sean Thorton, el protagonista de la genial película de John Ford, de quien he tomado el título de esta columna, no se enfrenta al hermano de la novia como en la película, se enfrenta a unos “hermanos” que podrían protagonizar otro film; quizás “Muerte entre las flores”, el argumento aunque complejo describe bastante bien la situación. Pero volviendo a nuestro “Hombre Tranquilo”, nos recordó que “la prensa no es la opinión pública, y mucho menos, un periódico en la era de internet”.

Efectivamente en la era de internet se está consiguiendo mover cimientos que se creían inamovibles, el concepto de hacer política lo está cambiando la red y ya está pasando, nadie es ajeno al grupo de Facebook “Por la vuelta de Francisco Álvarez-Cascos a la política”, la prensa escrita se pasea por este grupo para buscar información y los dirigentes del PP que rechazaron la “hipotética” candidatura de Álvarez-Cascos, leen lo que se escribe en este grupo con total avidez y luego hacen conjeturas, en la mayoría de los casos erróneas, porque para su desgracia no saben leer entre líneas.

Quizás, les hubiera resultado más provechoso hablar con quien deberían.

“He hablado con todos los que han querido hacerlo”, sentenciaba Cascos.

Las palabras de Álvarez-Cascos solo pueden definirse como la templanza política en estado puro.

Después de los comunicados de hace días, es de suponer, como decimos en Asturias, que por ganas hubiera entrado a “saco”, pero no, la lección ha sido abrumadora, el discurso también.

“No estoy tan ciego como para no ver lo que pasa, ni tan sordo para no oir lo que me dicen”.

El “Hombre Tranquilo” no defraudó, emocionó con la frase “Tenemos que recuperar el orgullo de ser Asturianos”. ¿Quién lo duda? A todas y todos buena suerte.

http://rosatrapiello.blogspot.com/2010/08/el-hombre-tranquilo.html

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02/08/2010 a las 15:29 Comentarios (0)

Rajoy, de enhorabuena

(A Pepe Coalla, siempre en el recuerdo.
¡Cuanto te hubieras emocionado en Valjunco!)
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A las cinco y media de la tarde del pasado domingo, Francisco Alvarez-Cascos había despachado una de las intervenciones más trascendentes de su larga vida política. ¡Y mira tú que no ha comparecido en los atriles de los más variados escenarios institucionales, partidarios, mediáticos, etc.! En poco menos de media hora, interrumpido docena y media de veces al grito de “presidente, presidente“, el salón del Hotel Valjunco estaba por encima de los 34º C en su termómetro y más aún, casi en temperatura de ebullición, para los 350 que asistíamos al acto.
Hoy, tras paladear el discurso, me felicito de mi capacidad de vaticinio bloggero sobre los aspectos generales de su contenido aunque bien pensé, a tenor de como estaba de caldeado el ambiente en Valencia de don Juan, que Cascos iba a sucumbir al mitineo para los incondicionales. Algunas de sus mejores y más rotundas frases, a la vez que elegantes, se fueron, sin embargo, para los otros, o sea, para los que han tratado inútilmente de entorpecer su camino hacia la candidatura autonómica asturiana y de emborronar su trayectoria en el PP.
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No hubo mitin, pero si hubo lección magistral en materia de como abordar una situación complicada y, sobre todo, que es lo sustancial, de como ponerle en bandeja al presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, la posibilidad histórica de conseguir mayoría absoluta en las elecciones autonómicas de dentro de diez meses.

A eso se brindó Cascos con su discurso del domingo; a gobernar en el Principado y, desde Asturias, a colaborar intensamente con el propio Rajoy para llevarle a la Moncloa en las próximas generales. A estas alturas supongo que nadie habrá olvidado cual fue el resultado en las últimas elecciones en las que compareció Cascos, Marzo de 2000; lo recuerdo, por si acaso: PP 5 diputados; PSOE 3 diputados. Habían pasado solo nueve meses del revolcón autonómico de 1999, pero Cascos nos hizo trabajar de sol a sol -y hasta de madrugada- para remontar. Y consiguió la remontada. Y un resultado memorable.

Ayer, ante los suyos y ante un montón de cámaras, un ganador se ha brindado a ganar y nadie con sentido común va a desaprovechar semejante oferta, sobre todo una persona como Rajoy que ha colaborado estrechamente con Cascos durante casi quince años y que sabe de su tenacidad para conseguir lo que compromete.

En diez meses hay una selecciones autonómicas que serán antesala de las generales. En Asturias, entre elegir la garantía de Cascos o la insolvencia de sus adversarios internos, no existe la menor duda. La respuesta oficial en breve.

Muchos asturianos, desde la inolvidable intervención de Alvarez- Cascos en Valencia de don Juan estamos de enhorabuena. Y Rajoy también. Me alegro.

http://barbatacora.blogspot.com/2010/08/rajoy-de-enhorabuena.html

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02/08/2010 a las 15:27 Comentarios (0)

Cascos defraudó a los que esperaban que se suicidase políticamente en Valencia de Don Juan

por JuanVega

Francisco Álvarez-Cascos con José Luis Balbín en Valencia de Don JuanFrancisco Álvarez-Cascos, con José Luis Balbín, en Valencia de Don Juan

En Valencia de Don Juan hubo de todo este domingo, gracias al largo y denso programa de actos celebrado en la villa leonesa, y aquello se convirtió en la capital política de Asturias, hasta oscurecer la aparición de Javier Fernández, el candidato socialista pendiente de proclamación, en el tradicional escenario que durante tantos años ocupó José Ángel Fernández Villa en La Camperona, donde volvió a la memoria histórica y responsabilizó al PP del “ladrillazo”. El imponente pasacalles organizado entre el ayuntamiento de la villa leonesa, sede del poder civil y ciudadano, y las pintorescas ruinas del castillo condal, me produjo una gran impresión, por la oportunidad de disfrutar una vez más, y con una especialísima puesta en escena, uno de esos rincones especialmente castizos de la España profunda. Allí todo son contrastes para los asturianos.

Ante el castillo de los Condes de ValenciaAnte el castillo de los Condes de Valencia

Y allí, en medio de aquella castiza celebración, el “Paisano de honor”, con sendas bandas de música y de gaitas marcando el paso, Francisco Álvarez-Cascos, maltratado en su tierra por los que tienen la llave de la sede de su partido político, por los que financian la munición desde plaza de La Escandalera con el dinero de los impositores (véase el trabajito que hace el chico de los recados de Manuel Menéndez), y por quienes convierten su pluma en espada, en lo que se ha convertido en el nido de ametralladoras de la ovetense calle de Calvo Sotelo, fue recibido por las autoridades civiles y militares, en este caso la representacion consistorial de los coyantinos, y la Guardia Civil, que llegó sin Federico García Lorca y sin Antoñito el Camborio. No estaba Antonio Trevín, y eso siempre da una cierta sensación de seguridad.

Cascos apareció, con mucha, mucha gente detrás. Diga lo que diga quien lo diga. Aquello estaba hasta arriba de autobuses desplazados para la ocasión, y sus ocupantes se hacían notar con pancartas. “Todos expulsados del partido”, me dijo por la tarde, en el remanso de asturianía del Hotel Valjunco -una pequeña Asturias en medio del secarral-  alguien que no acaba de decidir -al menos ésa es mi impresión-, si a él le conviene o no le conviene, que finalmente se presente Pacocascos. Aquí todos están echando cuentas con los dedos.

Hasta el líder sindical Juan Manuel Martínez Morala, de la Corriente Sindical de Izquierda, salió de su retiro veraniego para ver el espectáculo que se organizó bajo la sombra castellana, en el frondoso parque en el que se leyeron los discursos oficiales, mientras se preparaba el ambiente para el otro discurso, el que allí habíamos ido a escuchar, los que estábamos pendientes del futuro político que aguarda al Principado a la vuelta de la esquina, con elecciones en menos de un año, en las que nos jugamos casi todo, puesto que nos encontramos colgados del precipicio, y columpiándonos.

Puede opinarse lo que se quiera sobre el dicurso del ex vicepresidente del Gobierno, pero es muy difícil sostener que no fue intenso, extraordinariamente político por su prudencia, contundente en la respuesta al ataque recibido, sin citar ni un nombre, y magistral en el planteamiento de las fichas sobre el tablero. Es difícil quitarle méritos a quien tuvo la inteligencia de llegar hasta aquí sin disparar ni un tiro, y ha sabido zafarse de quienes le dejaron caer una bomba atómica encima del cogote, cuando pretendieron prohibirle presentarse a un cargo para el que no se había postulado, por eso tenía muy difícil abrir la boca.

Acostumbrados a la mediocre pluma, por no decir, a la cutre puesta en escena habitual por estos pagos, brillaron especialmente algunas pinceladas magistrales como ésta, dedicada a la empresa de comunicación que se encarga de fabricar opinión, para hacer opinión pública desde la información convertida en opinión publicada:

Estas campañas mediáticas las padecimos siempre. Las calumnias de la llamada “brunete mediática” proliferaron antes de las elecciones y ganamos, a pesar de ellas, en 1996 y en 2000. Nada nuevo; es la vieja España que denunciaba Ortega, nada más y nada menos. Pero ya avisó el clásico: “aquel hombre que pierde (con sus calumnias) la honra por el negocio, acaba perdiendo el negocio y la honra”.

¡Toma ya! Unos toquecillos sobre la desactivacion de la burrobomba que le tiraron encima:

Nos propusimos construir una organización fuerte y jerarquizada, codo con codo con miles de compañeros, donde los órganos de gobierno se reunieran, debatieran y decidieran respetando las reglas, porque en las organizaciones democráticas, las formas son cuestión de fondo.

Y claro, qué difícil es negar el derecho que todos tenemos a participar en política, que se canaliza constitucionalmente a través de partidos que tienen la obligación de ser democráticos, respetando sus propios estatutos:

…nos transformamos en un partido ganador porque nos convertimos en  “representadores”, no en “redentores”; porque nos vacunamos contra el fulanismo de tan malos recuerdos históricos; porque desterramos las funestas camarillas para trabajar colectivamente en equipos compenetrados; y porque nos propusimos ganar elecciones en la calle y no nos limitamos a ganar congresos en nuestras sedes.

Qué complicado es pretender que un partido acostumbrado a ser una colonia de vacaciones para sus dirigentes, pueda negarle la posibilidad de intentar ganar unas elecciones, a quien la calle apunta como un gran candidato, justificándose con un argumento tan peregrino, como el que se apuntó estos días, con la teoría del “candidato de perfil bajo”:

La selección de los equipos, la competencia entre tal o cual persona dentro de las normas de funcionamiento interno, digan lo que digan los calumniadores, nunca es causa de división en un partido democrático. Al contrario, es un estimulante formidable de la “unidad” de un partido.

La referencia a la política asturiana, muy pertinente, pues aquí nadie habla de semejante cosa, en un momento, en el que la política, y especialmente la economía política, lo es todo, el ser o no ser, la supervivencia o la ruina. Cascos dedicó este pildorazo final, a sus adversarios socialistas:

Porque Asturias, en esta última década de gobierno socialista, ha desaparecido de la política española, ha retrocedido en población, en actividad, en nivel de vida, en calidad democrática e, incluso, en prestigio y reconocimiento nacional, ya que de ser una región pionera en las letras y en las artes, en la economía y en la industria españolas, ha pasado al furgón de cola de la vida nacional.

En definitiva, aceptó iniciar la carrera por la designación como candidato, ignoró olímpicamente la existencia de acuerdo alguno que pueda considerarse válido para descartarle, responsabilizó a sus contrarios internos de crear un conflicto del que mal pueden acusarle, pues hasta este domingo no abrió la boca, exigió respeto a las formas y a los procedimientos democráticos, y señaló hacia los socialistas como el objetivo a batir por su partido, ofreciéndose a participar en un proceso limpio de selección de candidatos.

Quienes esperaban que se suicidase desenterrando el hacha de guerra quedaron defraudados, y quienes no saben hacer un discurso incisivo y duro, sin llamar joputa a nadie, se vieron con dos palmos de narices. En definitiva, se lo va a poner muy, pero que muy difícil a los conjurados, con lo que crecen las esperanzas de que Javier Fernández -candidato sin primarias-, en contra de lo que estaba pactado, pueda encontrarse enfrente con un oponente que tenga posibilidades de ganarle las elecciones, algo que sin duda es muy sano para la democracia, y muy mala cosa para la entente transversal que intenta cerrarle el paso.

http://elcomentario.tv/escandalera/juanvega/cascos-defraudo-a-los-que-esperaban-que-se-suicidase-politicamente-en-valencia-de-don-juan/02/08/2010/

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02/08/2010 a las 14:03 Comentarios (0)

El alcalde de Valencia de Don Juan le pide “ser lo mejor para el PP”

02/08/2010

En la presentación de Francisco Alvarez-Cascos, el alcalde de Valencia de Don Juan, Juan Martínez Majo, le pidió, “que seas lo mejor para el partido”. En un comedor plagado de gente y con pancartas de apoyo a Cascos, el regidor coyantino recordó que el acto organizado en el Restaurante Valjunco se trataba de “una comida entre amigos”, porque los actos institucionales “acabaron a las 14.30 en el Jardín de los Patos”. Durante su intervención destacó el trabajo realizado por Cascos al mando del Ministerio de Fomento que resumió recordando los 1.550 kilómetros de autovías y autopistas que se iniciaron durante su ministerio.

http://www.lavozdeasturias.es/noticias/noticia.asp?pkid=565189

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02/08/2010 a las 14:02 Comentarios (0)

Cascos mantiene silencio sobre su posible candidatura

El que fuera ministro de Fomento en la etapa de Aznar, el asturiano Francisco Álvarez-Cascos, fue nombrado hoy ‘Paisano de Honor 2010′ por el Ayuntamiento de Valencia de Don Juan (León), en el transcurso de un emotivo acto que se viene celebrando desde hace treinta y cinco años y que nació como homenaje a todos los asturianos que, año tras año, eligen la ciudad o la comarca para pasar sus vacaciones.

En el también conocido como ‘Día del Bollu’, en referencia a los bollos preñaos que vecinos y visitantes acompañan con vino prieto picudo, la localidad coyantina vistió sus mejores galas en las que no faltaron, como es tradicional, la música a cargo de la Banda de Música, el Grupo de Danzas Coyanza y la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, que realizaron un pasacalles por las calles de la ciudad.

Sin duda, uno de los actos más emotivos del Día de Asturias fue el nombramiento de ‘Paisano de Honor’, que cada año recae sobre un asturiano con especial vinculación a Valencia de Don Juan y que en esta ocasión recayó en Francisco Álvarez-Cascos, quien recibió dicho galardón en el Jardín de los Patos en presencia del alcalde, Juan Martínez Majo, la Corporación Municipal, además de autoridades comarcales, alcaldes asturianos y distintas personalidades.

En su alocución, Álvarez-Cascos, tras rememorar los lazos de siglos de historia compartida entre leoneses y asturianos, expresó su emoción por su nombramiento pero, sin embargo, advirtió de que se lo tomaba como reconocimiento al “deber cumplido, un deber para corregir el retraso en la modernización de las infraestructuras de esta provincia”, al tiempo que, en declaraciones recogidas por Europa Press, tuvo palabras de recuerdo para el ex presidente José María Aznar, con quien formó gobierno y al que, como así precisó, hizo copartícipe de este reconocimiento que le tributó Valencia de Don Juan.

El homenajeado también enfatizó que si en su etapa como ministro fue posible cumplir ese deber fue porque desde 1996 el gobierno del PP impulsó una política de “esfuerzo, de ahorro y de sacrificios que estimuló el trabajo colectivo de la sociedad española y le permitió situarse a la cabeza de Europa en la creación de riqueza y empleo”.

Y es que, como así recordó, los españoles, en 1996, eligieron el “camino de la utopía frente al conformismo, de la identidad frente a la disgregación, del esfuerzo frente a la comodidad, de la austeridad frente al despilfarro, de la excelencia frente a la mediocridad, del estímulo frente a la subvención, y de la solidaridad frente al clientelismo”.

Por su parte, el primer edil coyantino, Juan Martínez Majo, expresó su agradecimiento al homenajeado por la ayuda y colaboración que brindó a la ciudad siendo titular de Fomento, destinando 1,2 millones de euros del 1% de Interés Cultural a la consolidación, restauración y conservación del Castillo de Valencia de Don Juan, además de otras actuaciones igualmente importantes, como la conexión por autovía entre León y Benavente.

Según a manifestado Juan Martínez Majo, “gracias a Francisco Álvarez-Cascos se ha podido realizar la obra más importante de la historia en el Castillo de Valencia de Don Juan, consolidando y rehabilitando la Torre del Homenaje”.

El acto de nombramiento concluyó con la entrega a Francisco Álvarez-Cascos de un cuadro con la réplica del Castillo de Valencia de Don Juan.

A pesar de la expectación generada, Cascos no ha querido referirse a la polémica que se está viviendo en Asturias con motivo de su candidatura al Gobierno regional.

http://www.rtpa.es/asturias:Cascos-mantiene-silencio-sobre-su-posible-candidatura_111280653959.html

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02/08/2010 a las 14:00 Comentarios (0)

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