Los poderes públicos tienen, no obstante, un triple papel a desempeñar en ese escenario de partida:
Líneas generales: articulación del panorama.
El riquísimo escenario cultural asturiano es el resultado de una trama compleja y tupida en la que unos vectores se corresponden con objetos -y con instituciones- desde un hacha de silex, por ejemplo, hasta el Museo de Bellas Artes; y otros vectores, los cuales se cruzan, apuntan a las acciones que pueden realizarse, sea una exposición puntual, ad hoc, con materiales prehistóricos, como los mencionados hachas -o con cuadros del Museo, o de otros museos-, o del todo independientes de esos item materiales e institucionales, como conciertos de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA).
La articulación de esos dos grupos de líneas de fuerza será fundamental para el éxito de una política cultural, y es quizá la tarea más delicada y rentable a afrontar desde el Gobierno en el campo de la cultura.
La trama se multiplica y enriquece -y se complica- al considerar otras vías de incidencia, fundamentalmente la educación, el turismo o el deporte. No se trata sólo de lograr coordinarlas, sino de establecer auténticas sinergias.
Por ello, la nueva administración de la cultura en el Principado no debe estar territorial ni sectorialmente parcializada. Por el contrario, debe ser dinámica, inter institucional -la relación con los ayuntamientos será especialmente importante- transversal, flexible, sin duplicidades y multiusos, de manera que se puedan lograr fuertes ahorros en los costes.
La cultura constituye un importante centro de negocio, especialmente para los poderes públicos que la apoyan y fomentan. Un claro ejemplo es la Fundación Ópera de Oviedo, entidad organizadora de las temporadas del centenario Teatro Campoamor. Asturias demanda cultura que generadora de actividad económica.
La cultura asturiana, con sus peculiaridades lingüísticas y múltiples manifestaciones artísticas, ha de servir como instrumento vertebrador de la nación española en su conjunto, proyectándose al resto de comunidades autónomas, pero también en la esfera internacional.
En tiempos de crisis como el que vivimos, hemos de buscar fórmulas que garanticen que los espacios culturales sean factibles, teniendo en cuenta el importante recorte presupuestario en materia de subvenciones. La Administración ha de fomentar y ayudar a la revitalización de las actividades culturales por medio de exenciones fiscales y deducciones impositivas.
Todo esto puede lograrse a través de la puesta a punto de reestructuración del sistema, potenciando la cooperación entre los distintos municipios entre sí, además de con la administración autonómica.
El sector de la cultura no deja de ser, como hemos apuntado, fuente de creación económica, razón por la cual los entes públicos han de fomentar tanto la iniciativa privada como la de las pequeñas y medianas empresas, para que sean capaces de situarse en un mercado competitivo.
En el ámbito de la cultura asturiana se percibe cierto inmovilismo; por el contrario, hemos de innovar, de romper fronteras, de proyectar nuestras expresiones artísticas, de valorar nuestra riqueza patrimonial y también nuestro legado histórico.
En todos los campos de la creación y en las diferentes actividades culturales existe un relajo que no se corresponde con el interés cada vez mayor de la sociedad por todo lo que concierne al disfrute de la cultura. En Asturias hay un panorama muy amplio de expresiones culturales de calidad, cultivadas en un marco de libertad y de pluralismo.
A través de la cultura se manifiesta la riqueza de nuestra pluralidad; se manifiesta nuestra forma de ser una sociedad abierta, innovadora, tolerante, que se ofrece a sí misma, que es un reflejo de su realidad, de sus aspiraciones y de sus problemas, de lo que somos y de lo que queremos ser, y también de lo que no somos y de lo que no queremos ni estamos dispuestos a ser.
Creemos en una Cultura inspirada en el principio básico de toda creación artística: la libertad. Por ello, desde el Gobierno del Principado apoyaremos los nuevos valores, acercando la riqueza cultural y patrimonial de nuestra región a todos los asturianos.
Desde Foro Asturias:
La reivindicación cultural histórica de Asturias significa también tomar conciencia de lo que compartimos con el resto de España, con Europa y con América.
La cultura es un indicador de muchas cosas; es una medida de la libertad y de la vitalidad de un país.
Porque FORO ASTURIAS cree en Asturias, hará que la cultura esté a la altura de nuestra libertad, y por ello será una de las prioridades del futuro Gobierno del Principado.
Asturias: la cultura desde una perspectiva histórica
Se prestará especial atención a los cinco grandes apartados, desde el punto de vista temporal, de la cultura asturiana.
A) Prehistoria: Cuevas, refugios y arte rupestre. Cultura castreña. Roma.
Asturias cuenta con un patrimonio histórico de valor excepcional. En cuanto al arte rupestre, somos una de las regiones más ricas, con decenas de yacimientos entre el oriente asturiano y el Valle del Nalón. El neolítico ha dejado en Asturias a través del megalitismo, su máxima expresión, numerosos cementerios, con túmulos y dólmenes. La edad de oro de esta época culmina con el mundo de los castros, cuya destrucción y abandono ha lastrado su investigación y financiación.
B) Siglos VIII y IX: La monarquía asturiana alto medieval. El Prerrománico como exponente identitario de esta época. Puesta en marcha de un adecuado plan de gestión y conservación.
Monumentos prerrománicos en Asturias a considerar dentro de un gran plan global de protección, conservación, mantenimiento, recuperación y potenciación
Cámara Santa, San Tirso, Fuente de Foncalada, Santullano, Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo, Santa María de Bendones, San Pedro de Nora, Santa Cristina de Lena, San Salvador de Valdediós, San Salvador de Priesca, San Adriano de Muñón, Santianes de Pravia, Torre-campanario de la Iglesia Parroquial de Velorio, etc.
C) Siglos XVIII e inicios del XIX. En este apartado el patrimonio histórico más que material es ya intelectual. Hay que considerar el gran desarrollo arquitectónico de los siglos XVII y XVIII gracias al intensivo cultivo del maíz. En esta etapa se construyen los grandes palacios barrocos asturianos.
D) El siglo XIX pleno.
E) El siglo XX, donde surge el movimiento regionalista, que viene del Grupo de Oviedo y de la Quintana; la música, los escritores en asturiano, la pintura, el patrimonio de arqueología industrial, la revolución del 34 y el movimiento obrero, así como la arquitectura desde finales de la época.
La cultura en los detalles: una tarea gigantesca. Propuestas de Foro Asturias.
Se implantará, por tanto, el marco jurídico-administrativo en el que ha de moverse el Museo. Además, la selección del personal habrá de llevarse a cabo por el propio patronato del del Museo, en función de la vieja realidad (la colección, los fondos propios), y la nueva realidad (el espacio).
Legislación a desarrollar, Protocolos de Actuación y Programas especializados de gestión
-Ley para trazar las líneas estratégicas sobre el patrimonio histórico-artístico. Restauración y mantenimiento. Y a partir de ésta, Protocolos de actuación, apoyo, investigación y gestión sobre aquellos bienes culturales en peligro físico o abandono.
-Ley de Bibliotecas o del Sistema Bibliotecario de Asturias, que sirva para revisar y actualizar, así como de velar por el cumplimiento efectivo de los convenios existentes entre la Consejería de Cultura y los ayuntamientos para mantener estos centros.
-Ley de mecenazgo cultural. De este modo se crearán nuevos puestos de trabajo, se fomentará la aparición de nuevos talentos y creadores. Podrán ser beneficiarios, tanto las entidades públicas como las privadas, sin ánimo de lucro, que presenten sus proyectos. Para ello podrá acordarse la colaboración con la Universidad de Oviedo a través de alguno de sus departamentos especializados en la materia. Los particulares podrán presentar dichos proyectos a través de las anteriores.
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